Anoche me acosté a las mil por primera vez en mucho tiempo y ni estaba bostezando ni nada. Un plan distinto de lo habitual: grabación en mi salón de algunas escenas del corto de Tr. (jeje yo salí al final, aunque procuré ponerme una gorra y un par de coletas para que no se me reconociese demasiado), luego cenita (todo vegetariano en honor al director), luego nuevamente grabación en el callejón del D. S. (uffff casi nos pilla el segurata por el ruido que hicimos en la puerta trasera del Opencor jajaja) y vuelta a casa cerca de las 2 de la mañana. Estuvimos viendo una peli y comiendo palomitas y chocolate. La película era “El Libro Negro” , yo la he visto un par de veces ya, incluida versión original y me encanta. A mis amigos también les encantó.
Una cosa quedó patente en la cena y en el visionado de la peli: me falta sitio para acomodar gente, menos mal que los que son más jovencitos no les importa sentarse en un cojín en el suelo, de esos si que tengo un montón.
Estuvo guay, la verdad, hacía tiempo que no me sentía tan a gusto. Y después del nuevo sofocón que había tenido por la mañana: primero ver en la hemeroteca online del ABC que E. es verdaderamente viudo. Precisamente esta semana que viene hace un año que murió su mujer y no sé cómo acercarme a él y que se sienta acompañado si lo necesita. La verdad es que tengo que aceptar que si realmente quisiera mi consuelo dado que se lo he ofrecido, clara y honestamente, lo cogería. Si no me vuelve a llamar… seguirá estando igual de clara la cosa que hace un par de meses.
Y encima un capullo que por la noche me consideraba un encanto, que qué estupendo encontrar a alguien inteligente y con inquietudes con quien hablar, patatín, patatán… me manda foto… yo acepto aunque no es ningún efebo y quedamos en que la semana que viene me invita a un concierto. Me pide foto a mí, a pesar de que ya conoce mi careto y va el muy capullo y por la mañana me dice que… upppsss… sí, recibió las fotos y que cree que no va a haber conexión (pues que se ponga un módem wi-fi con entrada usb en el ojete, a ver si así encuentra conexión). Habrase visto tal caradura. O quizás es que se ha visto muy poca cosa y viejo a mi lado (tiene 57 años, más de veinte más que yo). Siempre lo miro por el lado de que me consideran un cardo borriquero pero no pienso en la otra opción. Hay gente con la autoestima mú baja también por el mundo…
Lo que más me extrañó es que conocía mi mote. Me dijo que yo había firmado como tal pero era mentira. Así que también es posible que fuese alguien que buscase venganza y hacerme sentirme mal. O que alguien que yo haya conocido y que él conozca le haya encargado lo mismo ya que este sujeto vive y trabaja en Madrid. Ya sabéis por dónde voy… ¿verdad?
¿Qué pensáis? El mundo de Match.com es mú chungo, he descubierto una enorme cantidad de gente indeseable.
